Ellis Island

Ellis Island

Ellis Island la isla de la esperanza y de las lagrimas, como era llamada, fue la puerta de entreada a Estados Unidos para millones de inmigrantes italianos y de todo el mundo.

El islote tomó el nombre de Ellis en 1785, luego de su compra por un comerciante, Samuel Ellis, que lo había comprado por última vez a un comerciante local.

Había pertenecido, hasta 1630, a los indígenas de la tribu india de las pandillas del dinero que vivían en Nueva Jersey, que le habían dado el nombre de “Kiosk” (o Isla de las Gaviotas, isla de los pájaros).  

En ese año, la pequeña isla fue vendida a un marinero holandés que había descubierto que el fondo marino cercano era rico en ostras ,y por eso cambió su nombre a Oyster Island,ya que pretendía explotar el comercio.

En 1700 las islas cambiaron de nombre nuevamente a Isla Gibett, es decir, isla de los árboles ,Gibbet galloni tree es un árbol local, de los cuales los pescadores de ostras colgaban a piratas capturados que infestaban las aguas de la isla, arruinando sus negocios.

Posteriormente, cuando la pesca de ostras se tornó imposible por la acumulación de desechos en sus costas, el islote pasó a manos de varios propietarios que dieron sus nombres, hasta que fue comprado por Ellis quien a su vez le dio su nombre definitivo

Ellis Island en la antiguedad

Ellis Island comenzo a funcionar en 1892

llis  construyó una taberna para pescadores y a su muerte (1797) sus herederos vendieron el islote al estado de Nueva York que en 1810 comenzó a construir un fuerte (Fort Gibson) armándolo con cañones y un arsenal militar como defensa del Bahía de Nueva York.

Resultó muy eficaz durante la guerra angloamericana (1812/1815) como disuasivo para la flota inglesa empujada a la entrada de la bahía, sin utilizarla para entrar.

Renovado y desarmado al final de la guerra, el fuerte fue vendido en 1892 por la autoridad militar al Servicio Federal de Inmigración, organismo nacional encargado de controlar y gestionar el fenómeno migratorio.

Hasta ese año, este servicio se realizaba en la isla de Manhattan, en un antiguo edificio construido en 1855, el Castel Garden (también conocido como Kasel o Kasi Castle) compuesto por ocho amplias salas pensadas para acoger a los migrantes

Inmigrantes italianos llegando a Ellis Island

Museo Ellis Island

llis  construyó una taberna para pescadores y a su muerte (1797) sus herederos vendieron el islote al estado de Nueva York que en 1810 comenzó a construir un fuerte (Fort Gibson) armándolo con cañones y un arsenal militar como defensa del Bahía de Nueva York.

Resultó muy eficaz durante la guerra angloamericana (1812/1815) como disuasivo para la flota inglesa empujada a la entrada de la bahía, sin utilizarla para entrar.

Renovado y desarmado al final de la guerra, el fuerte fue vendido en 1892 por la autoridad militar al Servicio Federal de Inmigración, organismo nacional encargado de controlar y gestionar el fenómeno migratorio.

Hasta ese año, este servicio se realizaba en la isla de Manhattan, en un antiguo edificio construido en 1855, el Castel Garden (también conocido como Kasel o Kasi Castle) compuesto por ocho amplias salas pensadas para acoger a los migrantes

Durante más de sesenta años, Ellis Island ha sido la puerta de entrada al “nuevo mundo” y visitarla hoy es casi imposible no pensar en aquellos que, incluso hoy, se ven obligados a emprender viajes similares, y ven a menudo sus sueños llevar a la desilusión.

Hace un siglo esta era la isla de la esperanza, también conocida como la isla de las lágrimas porque muchos experimentaron allí humillaciones, deportaciones, rechazos.

Las familias aquí podrían reunirse o terminar divididas fatalmente por un destino cruel.

“Vine a América creyendo que las calles estaban pavimentadas con oro”, decía una famosa canción de los emigrantes italianos, “pero cuando llegué vi que las calles no estaban pavimentadas para nada y que era mi turno de pavimentarlas”. Hay habitaciones que se han mantenido intactas desde entonces, como los dormitorios donde se alojaban los enfermos o las personas en cuarentena

Ellis Island Museo de la Inmigracion

Al descender con sus bultos, los pasajeros eran dirigidos hacia el depósito de equipajes en el primer piso, subiendo una escalera. Un “PHS” (Public Health Service), Inspector Sanitario, estaba parado al fin de esos escalones y vigilaba todo, la habilidad para moverse, cargar peso, si ocultaba el cuello, si apretaba el brazo contra el cuerpo, si el cuero cabelludo estaba recién lavado … Los niños de más de dos años debían caminar solos.

Al final de su inspección el médico con una tiza escribía en el hombro derecho del inmigrante una clave:  B “back” – espalda, C “conjuntivitis”, CT “trachoma” – tracoma, E “eyes” – ojos, F “face” – cara, FT “feet” – pies, H “heart” – corazón, K “hernia”, L “lameness” – cojera, P “physical and lungs” – algún deterioro físico y pulmones, PG “pregnancy” – embarazo, S “senility” – ancianidad, SC “scalp” – cuero cabelludo, X “mental retardation” – retardo mental, (X) “insanity” – insanía o demencia.

A continuación, dejado el equipaje en el área correspondiente los “steerage” eran conducidos al Gran Salón, de 60 metros de largo por 33 de ancho y 18 metros de altura y eran ordenados en 10 filas de “pens” o corrales tipo ganado, cada uno con 30 personas, donde otro oficial sanitario, el “medical gaze” o médico de mirada penetrante, siempre vestido de azul observaba piel, manos, cuero cabelludo, garganta y ojos, en un tiempo estimado de 40 segundos.

Los “eye-man”, oculistas, utilizaban para separar los párpados un dispositivo metálico sujeta-cordones, muy común en la época en la confección de botines o usaba sus propios dedos “esterilizados” con Lysol, que impregnado en una toalla que yacía sobre el hombro del profesional.

El tracoma implicaba casi siempre deportación. Este trabajo médico era obligatorio en Ellis. Todos debían rotar por él. Luego de fundado el Hospital de Ellis el personal sanitario llegó  a los 700 funcionarios. Casi todos estaban uniformados y trabajaban hasta 12 horas por día sin sobresueldo. Después de 1911 se permitió que los pasajeros se sentaran en bancos de donde pasaban por turno.

Por “Milton Rizzi Castro”

Por  MILTON RIZZI CASTRO  Publicado en Ciclo de Conferencias año 2012

Por  MILTON RIZZI CASTRO  Publicado en Ciclo de Conferencias año 2012